Soy esposa, y madre de tres hijos. A pesar de haber sufrido el abandono en mi niñez, estoy agradecida con Dios porque gracias a esas experiencias entiendo el valor de la vida reflejada en la mirada...ver maisSoy esposa, y madre de tres hijos. A pesar de haber sufrido el abandono en mi niñez, estoy agradecida con Dios porque gracias a esas experiencias entiendo el valor de la vida reflejada en la mirada inocente de cada niño.
No tuve la niñez que hubiese querido, crecí en un hogar disfuncional y carente de una figura paterna, sé lo que es tener hambre, frío, junto a una madre que tenía la responsabilidad de criar a seis hijos, sin embargo, su roll fué loable, esto lo llevo prendido en mi corazón, y he tratado de plasmarlo en este libro, esperando que cause efecto en el corazón del lector.
Es indescriptible el dolor que siento mirando niños desamparados, hambrientos, y carentes de amor, porque sus padres están ajenos a la realidad, quizás porque se encuentren en algún vicio, han tenido que enfrentar el divorcio, o simplemente han perdido el interés en sus hijos por cualquier otra razón.
Hace 25 años que llevo una relación personal con Dios, desde entonces me puse a su servicio, y mi oración por el núcleo familiar siempre ha sido mi prioridad. Es un egoísmo por parte de los padres querer resolver sus problemas en base al dolor de los hijos.ver menos